La lista corta y honesta — lo que de verdad merece tus horas en Gran Vía, en orden, más el paseo que lo une todo.
La Gran Vía es la avenida-manifiesto centenaria de Madrid: un cañón de torres belle-époque y art déco — el Metrópolis, el edificio Telefónica, la proa curva del Capitol — abierto a través de la ciudad vieja en los años 10 y 20. Es el distrito de los teatros, la milla de los cines y, cada vez más, el skyline de las azoteas: la mitad de los hoteles tienen una terraza con vistas que valen la tarifa.
1. Ruta de azoteas al atardecer — La azotea del Círculo de Bellas Artes tiene la vista definitiva de la cúpula del Metrópolis; varias terrazas de hotel de la avenida dejan subir por el precio de una copa.
2. Un musical en la avenida — La Gran Vía programa las grandes producciones en español y revistas propias — las entradas cuestan la mitad que en el West End.
3. El Templo de Debod al anochecer — El auténtico templo egipcio del siglo II a.C. en el Parque del Oeste, a 12 minutos a pie — la mejor puesta de sol de Madrid, gratis.
4. Las fachadas del Capitol y Telefónica — Recorre los 1,3 km completos una vez de noche por los neones y otra de día por la piedra — son dos calles distintas.
5. Gran Vía de punta a punta — 3 km · 1.5 h. Metrópolis → Telefónica → Callao → Plaza de España → subir por el Parque del Oeste hasta el mirador del Templo de Debod. La pieza maestra del siglo XX, rematada con su mejor atardecer.
Las estaciones de metro perlan la avenida — Banco de España, Gran Vía, Callao, Santo Domingo, Plaza de España — cubriendo las líneas 1, 2, 3, 5 y 10. El bus Exprés del aeropuerto (24 h, ~40 min) para en Cibeles, al pie oriental de la avenida. Todo el centro es caminable desde media avenida.
Selecciones curadas en camino — mientras tanto, la búsqueda en vivo cubre todos los alojamientos al mismo precio o mejor.