Madrid no es la ciudad más plana del mundo, pero tiene muchos más kilómetros de carril bici de lo que la gente espera, y pedalear por el centro es una de las formas más agradables de moverse entre barrios. Si estás pensando en explorar la ciudad sobre dos ruedas, aquí tienes lo que necesitas saber de verdad: dónde alquilar, por dónde ir y en qué zona conviene alojarse.
La opción más extendida es BiciMAD, el sistema de bici eléctrica pública de la ciudad. Las estaciones están repartidas por toda la almendra central y funciona con una tarjeta recargable o directamente desde la app. El precio ronda los 2 € por cada 30 minutos de uso con tarifa de anónimo, aunque si compras un bono de 24 horas sale a unos 5 €. Es cómodo si te mueves por el centro, pero las bicis son grandes y pesadas, pensadas más para desplazamientos cortos que para rutas largas.
Para algo más ágil, hay varias empresas de alquiler privado. Trixi Bikes, en la calle Embajadores cerca de Lavapiés, alquila tanto bicis urbanas como de carretera desde unos 10-15 € al día. Madrid Bike Tours, en el barrio de La Latina, también alquila por horas o días e incluye casco y candado en el precio. Si quieres algo más técnico o necesitas una bici de montaña para la Casa de Campo, tienes opciones en la zona de Argüelles y Moncloa.
El Parque del Retiro y el Paseo del Prado es el circuito clásico para quien empieza. Desde la Puerta del Sol (km 0 de España, donde confluyen las líneas L1, L2 y L3 del metro) se llega al Paseo del Prado en menos de diez minutos rodando por la Carrera de San Jerónimo. El carril bici del Paseo del Prado es amplio y bien señalizado. Los domingos por la mañana, parte del paseo se cierra al tráfico y pedalear desde Atocha hasta Cibeles es un placer.
El Madrid Río es probablemente el mejor carril bici de la ciudad. El recorrido a lo largo del río Manzanares conecta el Puente de Segovia con el Puente de Toledo, y de ahí sigue hacia el sur. Son más de 30 kilómetros de carril completamente segregado del tráfico, con zonas verdes y acceso a la Casa de Campo. Para llegar, desde Lavapiés o La Latina se baja por la Calle de Toledo o por la Ronda de Segovia. En bici, desde Sol, tardas menos de quince minutos.
La Casa de Campo es otra opción, especialmente si te gusta el trail o quieres algo menos urbano. El bosque tiene pistas de tierra y caminos marcados. Se accede fácilmente desde Argüelles o desde el Paseo de la Florida. No es terreno complicado, pero requiere una bici algo más resistente que las de ciudad.
Para quienes quieren combinar turismo y pedales, el itinerario por Malasaña y Chueca es perfecto. Calles como Fuencarral, San Bernardo o Corredera Baja de San Pablo tienen carril bici o poco tráfico, y pedalear entre terrazas y mercados es una experiencia completamente distinta al metro.
La ubicación importa. Si tu plan es usar el Madrid Río, un hotel en La Latina o Lavapiés te deja a pocos minutos en bici del acceso principal. Para el Retiro y el Paseo del Prado, los barrios de Retiro o Salamanca son los más prácticos. Y si quieres tenerlo todo cerca, el centro (Sol, Gran Vía, Malasaña) es la opción más flexible: desde ahí llegas pedaleando a cualquier punto en menos de veinte minutos.
En cheaphotelsmadrid.com puedes filtrar hoteles por barrio, con precios desde 38 € la noche y cancelación gratuita en la mayoría de habitaciones. Además, cada reserva hecha a través de su plataforma elimina una tonelada de CO2, lo cual tiene bastante sentido si ya estás viajando en bici.
Un consejo final: guarda siempre la bici en un aparcabicis oficial o encadenada a algo fijo. El hurto de bicicletas en Madrid es un problema real, especialmente en el centro. Los principales aparcabicis están señalizados en la app de BiciMAD y en Google Maps buscando "aparcamiento bicicletas".
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